“Estamos Como Nunca de mal”
Por Miguel Alvarado Valle
El comercio establecido del Centro Histórico de Zacatecas atraviesa una crisis que ya comenzó a reejarse en el cierre de negocios, locales vacíos y calles cada vez con menor actividad económica, así lo informó Lourdes Velasco Gómez, representante de Comerciantes Unidos del Centro Histórico. Advirtió que la situación actual es una de las más difíciles que ha enfrentado el sector, incluso por encima de lo vivido durante la pandemia, debido a la inseguridad, la falta de apoyos y el crecimiento desmedido del ambulantaje. La comerciante aseguró que varios locatarios apenas logran sostener uno o dos empleos, mientras otros ya optaron por cerrar ante la caída en ventas y los elevados costos de operación. Señaló que actualmente existen negocios que pasan hasta tres días sin registrar ingresos, pese a que deben continuar pagando renta, nómina e impuestos.
“Comercialmente estamos como nunca de mal”, expresó al lamentar que el panorama económico siga deteriorándose sin que existan estrategias claras para rescatar al sector. Velasco Gómez señaló que uno de los principales factores que afecta al comercio local es la percepción de inseguridad que existe sobre Zacatecas, situación que ha provocado una disminución en la llegada de visitantes y consumidores. Indicó que muchas personas prefieren no viajar al estado debido a los hechos violentos que se difunden a nivel nacional, mientras que comerciantes permanecen trabajando con temor de que la situación también los alcance directamente. A la crisis económica se suma el deterioro visible del Centro Histórico, donde comerciantes consideran urgente la rehabilitación de fachadas y espacios públicos.
La representante del sector señaló que el abandono urbano termina afectando también la imagen turística de la capital, pues quienes visitan Zacatecas esperan encontrar un centro histórico en buenas condiciones y no edificios dañados o balcones deteriorados, por lo que considera que “los que le damos vida al Centro Histórico somos los comerciantes”.
Indicó que otro de los problemas que más inconformidad genera entre el comercio establecido es el ambulantaje, ya que durante temporadas altas varias calles y plazas permanecieron saturadas por vendedores semifijos, al grado de dificultar el tránsito peatonal en zonas como Jardín Independencia y otras áreas del primer cuadro de la ciudad. Aunque reconoció que existen comerciantes tradicionales que históricamente trabajan en vía pública, criticó que actualmente también participan negocios establecidos que salen a vender mercancía importada sin enfrentar las mismas obligaciones fiscales que el comercio formal. Además, denunció que mientras los vendedores ambulantes únicamente cubren cuotas mínimas diarias, los establecimientos formales enfrentan rentas que van desde los 25 mil hasta los 150 mil pesos mensuales. Esta situación, dijo, ya comenzó a provocar cierres en negocios, particularmente en la calle Guerrero, donde varios comercios, especialmente ópticas, dejaron de operar durante los últimos meses ante la falta de clientes y el aumento de gastos. Finalmente, Velasco Gómez advirtió que mientras no exista una estrategia integral para atender la inseguridad, regular el ambulantaje y apoyar al comercio establecido, el cierre de negocios continuará avanzando y con ello también la pérdida de empleos.
