Padece “Burocracia muy Engordada, Inepta e Ineficaz”

Por Gabriel Rodríguez

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Sonia Viramontes Cabrera, secretaria de Actividades Culturales del SPAUAZ (Foto: Rocío Castro Alvarado)

Sonia Viramontes Cabrera, todavía encargada de la Secretaría de Actividades Culturales del SPAUAZ, abrió la discusión para que se inicie el coloquio necesario e inaplazable de frente al desastre que sufre la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).

La doctora destapó, de esa manera, la cloaca de la corrupción, el desvío de recursos y la manutención de castas burocráticas en una universidad que trata de educar a miles de alumnos de escasos recursos, por lo que puso en entredicho el devenir inmediato de la institución, “botín de políticos y funcionarios universitarios”.

Luego de lamentar el papel de la máxima casa de estudios al primer cuarto del siglo XXI, en un estado como el zacatecano que no pasa de cero por ciento de crecimiento económico anual, Sonia Viramontes detalló que “la UAZ yace dentro de lo que podría ser quizás la crisis más profunda de todos los tiempos recientes”.

Añadió que el “permisible nivel de pasivos con el ISSSTE, como adeudo histórico, nos tiene sumidos en una crisis de la cual no sabemos cómo es que se vaya a resolver, porque ese hecho tiene que ver con las instancias federales, a lo cual debemos sumar la deuda que tenemos con Hacienda, que es por alrededor de mil millones de pesos”.

 Un Presupuesto Insufrible, Sólo Para los Dorados

Viramontes Cabrera recordó que el presupuesto estimado para el ejercicio 2026 de la UAZ fue aproximadamente por 2 mil 600 millones más 200 millones de pesos más, con los cuales las autoridades pretenden subsanemos el pasivo ante Hacienda.

“Pero esos 200 millones de pesos, respecto de los mil que le debemos al SAT, no son nada”, aseveró.

Sobre esto último, destacó que “así como se manejan ese tipo de detalles financieros, mi mejor deseo es que en verdad se apliquen (los 200 millones) para lo que se dieron y que se empiecen a resolver los problemas al interior de la universidad”.

Asimismo, dudó de la efectividad de Rectoría y su equipo de trabajo, “porque la verdad es que la administración central ha sido muy indiferente con ese tipo de adeudos”.

A no dudar, ella misma dijo que la UAZ cuenta con académicos de excelencia, “que han resuelto diversos problemas desde las aulas y los espacios interuniversitarios o de investigación, pero la administración central ha sido un desastre a lo largo de todo este siglo con momentos de cierta bonanza, sin olvidar que el exrector Francisco Javier Domínguez Garay, por ejemplo, habría decidido en su momento dejar de pagarle al ISSSTE y a Hacienda para gastarse el dinero aún no sabemos en qué”.

Superburocracia en Engorda

 Denunció con todas sus letras, que “los gastos en la UAZ han sido desordenados y abusivos en términos de dispendio de la clase burocrática universitaria; la clase burocrática que padece nuestra universidad está muy engordada y además es inepta e ineficaz”.

Explicó que este año tan sólo se autorizaron 105 millones de pesos para esa misma burocracia, recursos que serán canalizados a 236 plazas autorizadas por la Federación en el anexo de ejecución de este mismo año.

“Pero resulta lamentable que dentro de la Universidad no se ejerzan esas 236 plazas, sino que haya cuando menos 592 funcionarios de élite, gente que no sirve para nada debido a que los problemas de la Universidad prevalecen como en el caso de los paros semanales o quincenales, con profesores que no asisten o que cuando asisten no dominan los temas, a quienes no les pagan o bien a gente a la que se le ha colocado bajo honorarios y quienes reciben sus pagos medio año después”.

Acorde con testimonios documentales que obran en poder de la entrevistada, dijo que el pasado año 2025 el consejo universitario aprobó el proyecto de presupuesto para este año que le fue presentado en su momento a la Secretaría de Finanzas de gobierno estatal.

“En dicho presupuesto, se aprobaban originalmente para la UAZ cuatro mil 317 millones de pesos, de los cuales, 561 millones irían a la casta dorada de sus funcionarios”.

“Esto es alucinante”, dijo. Luego explicó que el consejo universitario está conformado por los directores de las escuelas y representantes de estudiantes y profesores, pero es claro que dentro del mismo consejo toman parte rectores, ex rectores y secretarios generales de la universidad, que conforman la casta dorada que pretende dirigir los destinos de nuestra universidad.

“Pero lo hacen con tanta irresponsabilidad, con tan mala administración que les da igual abrir nuevos programas que representan mayores costos o bien nuevas contrataciones de profesores por lo que hay tanta y tal impunidad ante ese tipo de malas administraciones, que al final todo es tan normal y no pasa nada.

“Son ellos mismos quienes se autorizan esos 561 millones de pesos de burocracia dorada cuando lo autorizado por la Federación en ese aspecto eran solamente 105 millones de pesos”, subrayó.

“Además, en lugar de ejercer 236 plazas, ejercen 592”, volvió a subrayar. Y al preguntarse de dónde es que se les paga a tantos incompetentes, “que no hacen nada”, dijo que esos recursos “brotan” del presupuesto que viene desde la Federación, que originalmente estaba destinado al pago de prestaciones de nuestros profesores normales, “motivo por el cual se les deja de pagar en incontables ocasiones”.

Y lo dijo con todas sus consonantes y vocales además: “La Universidad deja de pagar esas prestaciones para enriquecer a esa casta dorada, a esa burocracia inflada pues el problema de contratar de manera clientelar no obedece –indicó– a criterios académicos, sino que existe todo un proyecto contractual desde el equipo gobernante universitario que desestima a los verdaderos maestros universitarios, evaluados para cumplir con todos los requisitos”.

Asimismo, señaló que otro de los lastres es que “ahora está de moda es contratar a los hijos de ciertos profesores que dan su voto para que Rectoría manipule dentro del SPAUZ, lo que promueve el crecimiento de las nóminas clientelares autorizadas desde el equipo del jardín Juárez y adláteres.

“Muchos de esos elegidos de modo clientelar llegan no por méritos académicos sino mediante prebendas políticas que se negocian con la administración central universitaria”.

Expuso que “tal es el caso del hijo del exrector Antonio Guzmán, quien acaba de entrar a dar clases a la UAZ mediante pago por honorarios y no estoy diciendo que tenga o no méritos para entrar a la Universidad; el caso es que utiliza a su papá o éste utiliza a su hijo para que le den trabajo en la Universidad”.

Antes de concluir la primera parte de esta entrevista, sostuvo que “a nadie deberá sorprenderle que al paso de un año esa misma persona cuenta ya con una base y goce de todos los derechos de aquellos que estaban formados antes que él y sin respetar el derecho de ingreso contractual universitario por el que todos nuestros maestros están obligados a pasar”.