El Maestro Sergio Fong Guía la Elaboración de los Libros
Por Gabriel Rodríguez

Sergio Fong (Foto: Diana Moreno Valtierra)
En Zacatecas, madres buscadoras y seres queridos cercanos de algunos de los miles de desaparecidos, escriben, editan, diseñan y encuadernan libros que se producen con las mismas manos que antes escarbaron las tierras de aquellos que les fueron arrebatados por la violencia.
En la Fototeca Pedro Valtierra de la capital, el maestro Sergio Fong es el encargado de realizar ese proyecto editorial que se denomina Taller de libro cartonero, que lleva los contenidos que las madres buscadoras realizaron con los recortes, recuerdos, dolores y tristezas que ellas mismas plasmaron en papel desde que perdieron a sus seres amados.
Sergio Fong explicó que esos libros contienen cartas, testimonios, poemas, textos, flores, lágrimas acrisoladas y muchos otros recuerdos más donde esas personas “nos hablan de su dolor, sus luchas y su manera de buscar a sus familiares, de vivir, pero también en muchos casos, de morir”.
Para realizar esos encuadernados, los alumnos de Fong coleccionan todo tipo de cartones en la calle con el fin de realizar las tapas o portadas de esos volúmenes; cabe destacar que los contenidos se habrían realizado de manera previa en diversos talleres de escritura en el que se diagramaron los trabajos.
Fong indicó que ese tipo de libros cartoneros primero se cosen en el lomo y luego se pega con papel engomado para finalmente decorar las portadas y dejar así el libro terminado.
A la par de madres buscadoras también hay otras personas que se suman al proyecto como en el caso del colectivo Sangre de mi sangre.
El proyecto de encuadernado de Fong se realiza en Zacatecas y Guadalajara desde el año 2025 a partir de estudios previos en materia de redacción, por lo que los cartoneros fueron apoyados además por otros equipos de Ecatepec, Estado de México y otros.
“Los libros, una vez encuadernados y decorados, pasarán a ser propiedad de las madres buscadoras para que los donen, regalen o los presenten en público, como una forma mostrar a otros los frutos de su trabajo porque se trata de libros muy sentidos”.
“En estos libros, ellas cuentan su dolor, sus tristezas, ansiedades, miedos y depresiones, las maneras en que han vivido, pero además, tal vez incluso las maneras en que muchas de ellas están muriendo”.
En Exposición
Será el colectivo Sangre de mi sangre, el que determine qué se haría con los libros de sus integrantes.
El también activista cultural lleva 18 años realizando libros cartoneros, que ha realizado también en cárceles, centros de rehabilitación, orfanatos, barrios y otros para darle la voz a la gente que necesita hablar.
En sus libros cartoneros han figurado además las historias de migrantes, incluidos entre esos últimos los migrantes turísticos.
En Guadalajara, muchos de esos ejemplares se exhiben para su venta en Casa Taller La Cartonera, como en su momento se dio aquí la Cecilia Cartonera del muy recordado y querido Juan Manuel García.
