Reclaman por la Falta de Atención a las Demandas Ciudadanas
Por Gabriel Rodríguez Piña

Creemos que en el actual desmadre de nuestras bajas ventas, las marchas de inconformidad de maestros, productores y muchos más, ese tipo de eventos han parado toda la economía y nos ha afectado, señaló Brandon Simental (Foto: Diana Moreno Valtierra)
Son las 12 del día y el mercado del Laberinto, en el centro de la capital zacatecana está completamente vacío; los puesteros espantan las moscas y los que venden jugos los cubren del polvo y es que no es para menos, ya que muchos de los vendedores en ese punto acusan al Gobierno del Estado de Zacatecas por no atender las demandas de maestros y campesinos, lo que ha suscitado nulas ventas en ese y todos los otros establecimientos de alimentos en la ciudad.
Dentro de las carnicerías no hay una sola alma, excepto el vendedor de bigote espeso que sacude una res en vilo mientras las horas pasan sin que nadie le lleve un kilo, cuando menos medio, ni siquiera un cuarto.
El Laberinto, también conocido como Genaro Codina luce limpio, los mosaicos refl ejan la luz de sus visitantes pero esa claridad no conlleva alma alguna, ¿la razón?, Brandon Simental, una especie de termómetro fi nanciero al interior del centro comercial, expresa que “la vida llegó a lí- mites intolerables infl acionarios hace poco pero esa en realidad no es la razón por la que no vendamos sino que a las autoridades estatales no les importa el desastre urbano por las marchas y plantones, lo que echa a perder el consumo y a nosotros nos congela las ventas”.
”Vea”, le reclama a la fotógrafa; “vean cómo nadie compra ya en ningún puesto y eso nos atemoriza, nos parte el alma porque me hace prever que los tiempos por venir, van a ser de mucha jodidez”, reclama: “Nadie está comprando nada o lo hacen en cantidades mínimas”.
En cifras aproximadas, Simental piensa que el precio de sus hortalizas fue relativamente alto hace poco pero que luego cayeron a la normalidad posterior a que el jitomate estuviera, por ejemplo, en cantidades mayores a 60 pesos, hace poco.
”El jitomate bajó mientras que el limón tendió a lo mismo, al ubicarse por sí solo dentro de su rango”.
Sin embargo, refi rió que el aguacate alcanz ó precios muy altos hace algunos días ya que, luego de estar estable, “se nos trepó a 78 pesos, lo que descoloca a las amas de casa que, ya no tan fácil, logran librarla para comprarlo”.
”Pero ayer y antiayer andaba hasta 90 pesos el aguacatito incluso después de que concluyera la temporada del Hass que comenzó a subir desde los 48, 54 y 58, pero se nos acaba de trepar hasta los 90 pesos”, lamentó.
En cambio, hubo otros productos de la canasta básica que llegaron a subir hasta los 60 pesos, “así nomás”.
Tal fue el caso del jitomate, éste vino de andar ente 44, 48 pesos y luego bajó hasta 20 a 22, pero hubo mucho alimentos que alcanzaron aumentos hasta de 100 por ciento.
Brandon explica que la papa “está carita “, sobre todo porque “ahorita roza ya los 44 pesos y los 48 cuando anda en 30 o 32 normalmente”.
Da Flojera la Flojera
Fue el propio comerciante quien señaló que “en este momento está muy fl ojo el negocio, demasiado fl ojo y que a la mayor ía de los vendedores, porque todos nos quejamos en general, lamentamos que no haya ventas o que éstas estén bajas”.
Simental refi rió que sus propios proveedores les han hecho la afi rmación de que las ventas han bajado dentro del mercado local zacatecano.
”Creemos que en el actual desmadre de nuestras bajas ventas, las marchas de inconformidad de maestros, productores y muchos más, ese tipo de eventos han parado toda la economía y nos ha afectado”.
Aun cuando admitió que los precios de algunos productos de la canasta básica han tendido a ser estables, y que incluso así “podrían fácilmente comprarlos las personas al bajar unos y subir otros, de todas maneras, las personas ya no quieren venir al Laberinto por los confl ictos que les representa entrar a una ciudad sitiada por manifestantes.
”Nosotros como comerciantes vemos la situación cada vez peor y peor y peor pues en vez de mejorar retrocedemos o caminamos mucho muy poco pues si a un profesor o a un agricultor no le pagan como es, entonces no va a haber economía, lo que afecta la economía local, nos afecta a nosotros y termina por afectar a todos, porque a pesar de todo ese desastre, nosotros vendemos lo local incluso a buenos precios”.
