Dieta Cotidiana Poco Saludable que Lleva a Enfermedades Crónicas
Por Nallely de León Montellano

El 85.3 % de las personas mayores de 20 años en Zacatecas consume regularmente bebidas azucaradas, mientras que casi la mitad de la población adulta, el 48.7 por ciento, ingiere de manera frecuente productos ultraprocesados (Foto: Diana Moreno Valtierra)
Refrescos, jugos industrializados, botanas y alimentos ultraprocesados forman parte de la dieta cotidiana de una gran parte de la población zacatecana, una situación que especialistas relacionan directamente con el aumento de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y obesidad.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), el 85.3 % de las personas mayores de 20 años en Zacatecas consume regularmente bebidas azucaradas, mientras que casi la mitad de la población adulta, el 48.7 por ciento, ingiere de manera frecuente productos ultraprocesados como frituras, dulces, panadería industrializada y postres empaquetados.
A ello se suma que cerca del 31 % de los adultos incluye en su alimentación semanal carnes procesadas y embutidos con altos contenidos de sodio y conservadores. La otra cara de este panorama es el bajo consumo de alimentos considerados esenciales para una dieta equilibrada.
Más de la mitad de la población adulta no consume la cantidad recomendada de verduras diariamente, mientras que el consumo de agua simple continúa por debajo de los niveles sugeridos para mantener una adecuada hidratación.
Las consecuencias ya son visibles en los indicadores de salud. Zacatecas registra una prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad de 74.3 % en mujeres y 74.7 % en hombres mayores de 20 años, cifras que reflejan que prácticamente tres de cada cuatro adultos viven con exceso de peso.
Además, el estado se encuentra por encima del promedio nacional en obesidad severa. Mientras la media nacional es de 36 %, en Zacatecas alcanza el 39 %.
Este escenario ha contribuido al incremento constante de padecimientos como la diabetes tipo 2 y la hipertensión arterial, enfermedades que suelen estar asociadas con el exceso de grasa abdominal, niveles elevados de triglicéridos y hábitos alimenticios poco saludables.
Aunque el problema suele abordarse desde una perspectiva individual, especialistas en salud pública han señalado que también existen factores económicos y sociales que influyen en la alimentación de las familias, como la facilidad de acceso a productos ultraprocesados, los horarios laborales, la publicidad dirigida a consumidores y el costo de algunos alimentos frescos.
Ante este panorama, autoridades sanitarias y especialistas han insistido en la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, educación alimentaria y promoción de hábitos saludables para evitar que las nuevas generaciones enfrenten un mayor riesgo de enfermedades crónicas en los próximos años.
