Reúne a sus Huestes y Ofrece Banquete

Por Gabriel Rodríguez Piña

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El diputado federal José Narro Céspedes rindió su segundo informa en uno de los salones del hotel Don Miguel (Fotos: Diana Moreno Valtierra)

Son cerca de las 12 de este lunes y en el patio del segundo piso del hotel Don Miguel hay cuando menos 40 camiones urbanos, suburbanos y foráneos que transportaron a centenares de acarreados para escuchar el segundo informe de actividades del diputado federal José Narro Céspedes, desarrollado en uno de los salones grandes del establecimiento, donde cabrían todos ellos.

Eso ocurrió el lunes, de modo que este martes, Narro Céspedes abandona su curul en San Lázaro para inscribirse a la contienda interna de su partido (Morena), junto con otros más y someterse así a las determinaciones de la encuesta y de ese modo, esperar quién será el o la ganadora para la contienda gubernamental del 27.

En los patios del don Miguel, la gente se apelotona para entrar al salón, donde hay decenas de asistentes que se intercomunican para regular el flujo de visitantes; dentro del salón, una banda, la estatal vial y preventiva, arrebata bemoles y sostenidos fuera de tono a sucesivos grupos de marchas militares.

Dentro, las huestes narristas rememoran que, en tiempos de la FIFA, que no del Mundial, es justo y necesario, es su deber y salvación clamar desde sus encendidos pechos: “¡Gobernador, gobernador! ¡Narro, presidente, se siente, se siente, Narro presidente!” y hasta el imperativo: “¡Quiero que  Narro sea gobernador!”, porque en los acordes finales del maltrecho davidismo, cualquier suplantación, más que buena, ¡urge! A la ceremonia concurren todo tipo de presencias políticas del morenismo oficial, como en los casos de diputadas federales y otros funcionarios de los estados de Jalisco y algunos guindas más.

Alondra, la cantante vestida de charra, en tiempos de la femineidad presidencial, canta el Himno Nacional y la marcha de Codina, afinada al límite de saturar su micrófono con el respetable puesto de pie, encendido de fervores.

Faustino y Adán se pasean nerviosos por las galerías que se instalaron en los sillares mientras reciben instrucciones.

No quieren que nada le falle a la ceremonia de su jefe, en tanto que Turner pide una silla especial para Zaira que, por igual, va junto con “La Polla” por parte del pastel que los inscribirá a la tómbola guinda de los siguientes días.

Narro llega, saluda con sus labios alargando las comisuras, breve, pero sinceramente a casi todos los presentes, sin detenerse en muchos de ellos, y desde un altavoz se le anuncia y su presencia lanza alaridos desde la concurrencia.

Ahí está el hombre, enfundado en un fino casimir gris Oxford, una vez más desde el atril del poder en el que lleva depositando sus esperanzas narrando como fue que llegó a donde ha llegado, desde que comenzó su carrera de medicina en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de Ciudad de Mexico, para comprometerse con los más pobres, “aquellos que –se cuida de enunciarlo pausadamente– fueron olvidados por mas de 40 años por los gobiernos neoliberales del PRI y el PAN”, sale en autodefensa.

 Una Jornada de Relevancia

Narro alude a sí mismo, es el centro de las referencias, no es sólo el ego el que habla, sino que tal circunstancia prefiere dejársela toda a sus labores camerales, las que hablarán mejor por él.

“Para mí es importante esta jornada porque creo que es importante rendir cuentas a causa de que la transparencia es importante porque la gente toda debe saber lo que hemos hecho, pero mejor aún qué estamos haciendo.

“Mi mejor intención es informar al pueblo de Zacatecas lo que he hecho además de dar a conocer lo que vamos a hacer”.

Su lectura se divide así en varios ejes el documento que lo rige: campo, educación, salud, comunidad, desarrollo y muchos otros.

“Para mí el campo es lo máximo, porque logramos un presupuesto por 17 mil millones de pesos para el campo, más tres mil millones de pesos más para la garantía de los alimentos, mil 150 para el nacional hídrico, lo mismo que en los casos de la semilla, la leche o el bienestar, pero seguimos apoyando a la gente con fertilizante, que se entrega en mayo o junio y no a fines de año como antes se hacía”.

Advirtió lo suyo, que la descomposición de la economía nacional “forma parte en todo caso los mercados que siguen afectando a nuestro agro desde el nivel mundial, sobre todo cuando antes China vendía a Estados Unidos muchos productos por lo que la nación norteamericana golpea ahora los precios de muchos de esos productos, que ha derrumbado nuestros costos para el caso concreto del maíz por tonelada, lo mismo que en el caso del frijol que se habría ido a los suelos”.

Sentenció desde el atril, sin golpearlo como lo harían López Obrador o la doctora Sheinbaum: “Este año (definitivamente) no va Milpillas, pero creo que el próximo 2027 tampoco lo hará (porque se trata de año electoral…)”.

“Si acaso lo retoma Zacatecas no será sino hasta el 28; la educación es fundamental como en el caso de nuestros Cendis donde de 800 millones pasamos a mil 200 de pesos en apoyos, lo que es increíble, gracias a la presidenta”.

Por los altavoces se escuchan decenas y decenas de iniciativas con que el doctor Narro ha impulsado sus actividades legislativas en San Lázaro para los casos de la Ley Nacional del Aguas, el Ejército, la obra y el desarrollo social, el impulso a la infraestructura y muchas más.

Una hora después, los alaridos estallan de nuevo, la gente se relaja y una voz convida a todos a singular banquete en la plancha del estacionamiento donde se darán la mano todos: convidados, consentidos, acarreados, entrometidos, vecinos, amas de casa, los pobres, los clasemedieros y una clase encumbrada que intenta ganar las internas de Morena a como dé lugar.