“Nos han Preguntado si Podemos Vender la Mitad de una Lechuga”

Por Gabriel Rodríguez Piña

Vendedores de frutas, hortalizas y verduras lamentaron que sus ventas se hayan desplomado de 50 a 70 por ciento durante el último trimestre, a causa de la alta inflación y de la competencia de tianguis y puestos ambulantes.

En breve sondeo, la vendedora del mercado El Laberinto, Jocelyn Gaytán, explicó que en su negocio se disparó el precio de la papa, mientras que el aguacate tuvo un aumento de 20 por ciento, lo mismo que en los casos de las manzanas roja y blanca.

La comerciante refirió que, por ejemplo, la calabaza descendió de precio hasta 22 pesos kilo, cuando en el pasado reciente se mantuvo por encima de 80 pesos, lo mismo que en el caso del jitomate y la cebolla que se mantienen en 16 pesos, cuando anduvieron no hace mucho por encima de los 60 a 80 pesos.

“En lo referente a las frutas, ahí toda  vía nos mantenemos estables, como en el caso de los mangos, pero la manzana roja alcanzó precios por encima de los 50 pesos, cuando hasta hace poco estaba más barata”.

Sin embargo, ella misma refirió que a su puesto, las ventas han bajado cuando menos 50 por ciento o poco más de la mitad “porque ahorita las personas ya no llevan ni kilos ni medios kilos sino cuando mucho una o un par de piezas, como en el caso de los jitomates, cebollas, tres manzanas, pero incluso nos han preguntado si no les podemos vender nada más la mitad de una lechuga”.

Jocelyn añadió: “Yo estoy perdiendo, además de que aquí no podemos tener por mucho rato la mercancía, que se va mermando o no es la misma tenerla recién llegadita que tres días después”.

Expuso que, en términos concretos, “eso significa que no hay gente en el mercado, no hay gente en los pasillos, no hay gente en los alrededores”, citó.

 Alta Inflación

Explicó que sin duda en todo ello influye la alta inflación pero que, sobre todo, al mercado Genaro Codina le urge acreditarlo entre las colonias de los alrededores, que se le dé más a conocer aun cuando la gente en este momento está de vacaciones por lo que “ya no vienen para acá”.

Un ama de casa expresó que “ya no nos alcanza, porque la situación está peor que nunca y ya no ajustamos por lo que en mi caso mejor voy al mercado de abastos y lo que no consigo allá lo vengo a comprar aquí, porque allá está más barato mientras que aquí es un poco más alto”.

La entrevistada dijo que a la semana gasta alrededor de mil 200 pesos para dar de comer a su familia, mientras que en años pasados gastaba menos de la mitad.

Un carnicero entrevistado dijo que sus ventas “sí han descendido, pero con mi personalidad y mi interés, mi sonrisa, me digo que debo salir adelante”.

 La Confirmación de Otra Vendedora

Otro entrevistado precisó que la inflación, pero más que nada los gobiernos estatal y federal, atropellan todo, canasta básica y servicios, por lo que “atravesamos una asfixia, pero la verdad es que ya no hay sueldo que alcance, pues antes con un trabajo cubrías todas tus necesidades y ahora apenas con tres de ellos lo puedes hacer”.

Otra dama refirió que ella invierte mil pesos a la semana, a la razón de cuatro mil al mes en la compra de alimentos “por lo que voy al día con cuando mucho uno o dos días de carnita complementados con papas y frijolitos o con otras cositas porque de otra manera no se puede, pero sin duda en ello Zacatecas tiene problemas porque no permiten que aquí haya más empleos”.

La vendedora de hortalizas al centro del mercado dijo tener confusión porque “mis ventas no han caído 50 sino cuando menos 70 por ciento; antes nos decíamos que estábamos flojos por no ser quincena, por haber marcha, por no haber escuela, mil causas, ninguna de las cuales era real”.

Asimismo, lamentó la existencia de múltiples tianguis en cualquier parte de la ciudad mientras que la gente prefiere irse a la central de abastos.

“En mi puesto hay ahora una minoría de ventas por lo que mi esposo y yo ya estamos preocupados de modo que pensamos en realizar otro plan, sobre todo cuando en Bicentenario, por ejemplo, abundan los vendedores de frutas”.