“Estigmatiza a Quienes Fueron Asesinados”
Por Benny Díaz

Mariana Ávila Montejano (Foto: Semmexico)
La directora del Observatorio de Violencia Social y de Género (OVSG), Mariana Ávila Montejano, cuestionó la respuesta de las autoridades estatales tras el hallazgo de 10 personas sin vida el pasado sábado en los municipios de Morelos, Pánuco y Saín Alto, al considerar que la narrativa oficial ha privilegiado la criminalización de las víctimas por encima del esclarecimiento de los hechos.
La activista lamentó que Zacatecas vuelva a enfrentar una jornada de violencia de esta magnitud y advirtió que el mayor riesgo es que este tipo de acontecimientos comiencen a asumirse como parte de la vida cotidiana.
“Diez personas fueron localizadas en distintos puntos del estado, todas con signos de una violencia extrema que rebasa cualquier capacidad de asombro. Sin embargo, no es el hecho en sí lo que más cala en la sociedad zacatecana, sino su recurrencia: nos estamos acostumbrando a lo que nunca debió volverse cotidiano en nuestras calles”, expresó.
Ávila Montejano sostuvo que, frente a este tipo de hechos, la respuesta institucional vuelve a centrarse en la difusión de información relacionada con la vida privada o los antecedentes de las víctimas, en lugar de garantizar justicia.
“Con una rapidez inusual para dar resultados en las investigaciones, pero eficaz para el control de daños políticos, se ha dejado correr la versión de que las víctimas tenían antecedentes, consumían sustancias o estaban vinculadas a grupos delincuenciales. Bajo esa lógica perversa, la tortura, la desaparición y el asesinato parecen convertirse en consecuencias inevitables y se minimiza la gravedad de la exhibición pública de los cuerpos”, señaló.
La directora del Observatorio enfatizó que ninguna circunstancia personal puede utilizarse para justificar la violencia.
“Los derechos humanos no dependen de la biografía de las personas. No existe un consumo, un antecedente o una condición social que convierta en aceptable la barbarie. Cuando el Estado responde estigmatizando a quienes fueron asesinados, evade su responsabilidad constitucional de brindar seguridad y envía un mensaje peligroso: que existen vidas cuya pérdida merece menos indignación y menos justicia que otras.”
Asimismo, criticó el actuar de la Fiscalía General de Justicia del Estado al señalar que, mientras difunde información que, a su juicio, afecta la imagen de las víctimas, existen otros casos que permanecen sin avances.
Como ejemplo, mencionó el proceso contra un exrector acusado de violencia sexual contra una menor, las denuncias por presuntos actos de tortura ocurridos durante la manifestación del 8 de marzo y las agresiones contra productores del campo, asuntos en los que, afirmó, las víctimas continúan sin acceso pleno a la justicia.
Para Ávila Montejano, estos casos no son hechos aislados, sino parte de una forma de ejercer el poder que protege a determinados sectores mientras mantiene en condiciones de vulnerabilidad a otros.
“Mientras se siga permitiendo que la versión oficial cierre las puertas de la justicia bajo el pretexto de los ‘ajustes de cuentas’, la violencia seguirá escalando. La historia nos ha enseñado que la violencia nunca permanece encerrada en un solo grupo; cada vez que justificamos una agresión contra alguien porque ‘en algo andaba’, abrimos la puerta para que esa misma violencia nos alcance a todos.”
Finalmente, sostuvo que Zacatecas necesita instituciones que privilegien la verdad y la justicia por encima de la estigmatización de las víctimas.
“Zacatecas no necesita más etiquetas para sus muertos; necesita justicia, verdad y una autoridad que deje de culpar a las víctimas para ocultar su propia incapacidad”.
