“Puros Negocios que Están Solos, lo Mismo que al Indio Triste”
Por Gabriel Rodríguez Piña

Negocios vacíos, nulas ventas, rentas al cielo e inseguridad, acicates en establecimientos comerciales (Foto: Diana Moreno Valtierra)
Inflación, recesión económica, inseguridad y elevadas rentas, entre otros, son factores que mantienen a comerciantes del mercado Jesús González Ortega en crisis permanente; ahí, ante la ausencia de visitantes, pocos son quienes han logrado sobrevivir en medio del actual descrédito de que gozan, en ese aspecto, los gobiernos municipal y estatal, a quienes algunos locatarios señalaron como promotores de ese desastre.
Una de las vendedoras afirmó que ese proceso tiene larga data, “todo comenzó hace 25 años con las torres gemelas, pero luego de ello siguieron inundaciones, terremotos, ciclones y muchas cosas más, a lo que han seguido devaluaciones, crisis económicas y mucha inseguridad”.
“Queramos o no, todo eso ha contribuido a constreñir, en lo mundial y en lo nacional, espacios como este, donde habría cada vez menor cantidad de compradores”, dijo ella misma.
Advirtió que, vistas así las cosas, “en Zacatecas, nadie quiere decir que vivimos dentro de una recesión, cuando es claro que así es, pero para mí sí, porque donde quiera que pregunte dentro de este mercado, le van a usted a decir lo mismo.
“Zacatecas padece de manera brutal esa recesión, pues de este mercado a lo que fue la oficina de Telégrafos, encontramos puros negocios que están solos, lo mismo que al Indio Triste”.
Ante ello, pidió sumar a esos factores todas las fincas que están abandonadas por distintos rumbos de la ciudad, lo que habla de una capital fantasma pues si hubiera dinero, todo se arreglaría porque –como dice el dicho: con dinero baila el perro–, “pero de otro modo no se puede”.
Muchos Placeres, Pero sin Dinero…
Otra comerciante más indicó que, cuando llegan clientes a su negocio, las personas se engolosinan mirando los vistosos objetos detrás de las vidrieras, “pero no llevan nada, pero no se puede”.
Esta segunda vendedora dio inicio a su negocio con medio millón de pesos, “comenzamos con zapaterías, que luego perdimos porque hay que decir que Zacatecas se ha ido quedando sin clientes, sin turistas, sin gente que deje aquí su dinero.
“He perdido muchos cientos de miles de pesos pero en este momento, ya no puedo tenerme en pie y si he sobrevivido ha sido por la herencia que me legaron mis padres, que me he ido comiendo poco a poco a diario, para comer, para irla pasando, pero de este negocio, no queda para vivir”.
Uno más destacó que “Zacatecas estaba, así, en pasado, destinada a ser un éxito internacional por sus visitas, pero ya no lo es pues somos el primer productor de platas y diversos metales, pero creo que aun cuando estamos sentados sobre un barril de riquezas, en la misma medida, no pasamos de pedir limosna”, lamentó.
