“¡Basta ya!”
Por Gabriel Rodríguez Piña
Al conmemorarse el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, diversos colectivos marcharon de la máquina 30-30 y el jardín de la Madre hasta la plazuela Francisco Goitia, en el centro de la ciudad, para mostrar su indignación ante el hecho y en repudio a la simulación oficial en la materia y el letargo de la sociedad civil.
Las denuncias se centraron en exhibir la persistencia de las desapariciones, la impunidad institucional y la grave crisis forense por la que atraviesa el país.
Los colectivos que se manifestaron fueron, entre otros: Donde colectivos de familiares de personas desaparecidas de Zacatecas, Siguiendo tu rastro con amor, Madres buscadoras de Río Grande, Buscador@s Zacatecas, Los Escarabajos, Arcae, Ángeles rastreadores con amor, Hasta encontrarles, Familias en busca de una esperanza y Ranades (Rastreadoras nacionales de desaparecidos).
En cifras, el conglomerado denunció que en México hay, al momento, cuando menos 132 mil personas desaparecidas no localizadas de 1964 a la fecha, mientras que “en lo que va del gobierno de David Monreal, en Zacatecas han desaparecido cuando menos dos mil 20”.
Lamentaron que, en medio de la simulación oficial, haya a nivel nacional 70 mil cuerpos sin identificar en los centros forenses y que la autoridad habla de que “están haciendo algo al respecto, cuando no es así”.
En la Goitia habría cuando menos 300 sillas vacías sobre las que ondeaban en hojas bond los nombres de todas esas personas que hacen falta en sus hogares, mientras que en las escalinatas lucían decenas de fotografías de quienes ya no volvieron a sus casas.
En los alrededores del área, de pie, se encontraban los deudos de todos aquellos que, en pase de lista fueron recordados con un grito de “¡presente!” que resonó rotundo en los alrededores.
En el texto que fue leído por una de las oradoras en representación de los colectivos, dirigido a la sociedad civil zacatecana y a las autoridades responsables del gobierno estatal, se refirió que “la nuestra es una lucha civil pacífica que es una exigencia para la verdad y la justicia”.
Añadieron que demandan “avances efectivos para encontrar a nuestros seres queridos y contribuir a ponerle fin a esta guerra”.
En medio de arengas para hallar a quienes les fueron arrebatados del seno familiar y ante las exigencias de que les sean devueltos a casa, las demandantes señalaron además que “hay riesgos de que la situación actual agrave en nuestro país sobre todo en las zonas de violencia y en donde las desapariciones son un terrible indicador”.
Añadieron que ese tipo de hechos han generado, por otro lado, enorme indiferencia y que se les ha estigmatizado como personas buscadoras al herir los hogares de miles de familias que afrontan la desaparición de sus seres amados.
“Invitamos a todas y a todos para que abran sus corazones y sus mentes buscando comprender el sentido profundo de una lucha para emprender junto con nosotros este gran esfuerzo colectivo”, detalló la exponente.
Lamentaciones, Propaganda Para el Oficialismo
De la misma manera, fueron reacias a aceptar las aseveraciones emitidas hace años desde al poder federal; en concreto, expresaron su indignación ante las declaraciones de la titular del Ejecutivo federal que ha calificado a las desapariciones como “ausencias voluntarias”.
Es desesperanzador ver, declararon, que “la lucha de los familiares responde a intereses políticos”, a lo cual acusaron al Estado mexicano de criminalizar a las víctimas en lugar de garantizar verdad y justicia para todos ellos.
Una tras otra en todas las caras de los y las ahí presentes había un grito desgarrador de dolor y ansiedad, al lamentar que cada una de las sillas vacías representara un proyecto de vida interrumpido.
Indicaron que estaban, a la vista de todos, “sueños no logrados, platos que quedaron servidos y un hogar donde el tiempo se detuvo cuando se llevaron a nuestros seres queridos.
“Para nosotros, estas sillas no son sinónimo de olvido sino de resistencia, el recordatorio físico de que nos hace falta alguien en casa y de que no vamos a dejar de buscarlos”.
Exigieron justicia, sobre todo frente a la incomodidad de quienes prefieren mirar a otro lado, pues “hoy estamos aquí todas las familias, protestando porque nos hacen falta nuestros hijos en casa, nuestros hermanos y padres, por lo que salimos a las calles a gritar por justicia”, clamó una de ellas.
Otros señalamientos
De igual manera, precisaron que en lo sucesivo y ante la cercanía de las próximas campañas políticas, impedirán que los partidos políticos utilicen sus afrentas para posicionarse electoralmente.
“No lo permitiremos, porque la impunidad y la violencia han sido una constante durante décadas independientemente del color partidista en el poder”, subrayaron.
En otro de los espacios yacía la rafia que muchas de ellas han tejido al paso del tiempo, en donde han dejado cada uno de los latidos de su roja sangre para no olvidar a aquellos que les fueron arrancados.
En otro de los parlamentos, se aludió a la nueva Ley Estatal en materia de Búsqueda y Desaparición, que está por ser presentada al pleno del Congreso local para su aprobación, que “esperamos entre en vigencia y en la cual ha sido recogida la mayoría de nuestras principales demandas expuestas año con año, que no abandonaremos”.
Al proyecto llamaron a que el consejo ciudadano, por ellos integrado, se sume a las presiones para dar forma a la norma para corregir los rumbos que se tomen “sobre todo si se cometen errores y desviaciones que necesiten ser enmendadas”.
A todo ello, invitaron a ser solidarios en el tema a las universidades y escuelas, iglesias, sindicatos, organizaciones populares y movimientos sociales.
“Nuestro llamado es al basta ya, para que resuene con potencia y que se traduzca en estrategia y resultados efectivos, encaminados a poner fin a la desaparición en México y Zacatecas”.
Todas las voces concentradas en ese punto, exclamaron una y otra vez: “Hasta encontrarles”; “¿Porqué los buscamos? Porque los amamos”; “¿Y qué queremos?: justicia”.
