Hay Investigaciones por Negligencia de Autoridades Anteriores, Dice

Por Nallely de León Montellano

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El fiscal general Christian Paul Camacho Osnaya (Foto: Diana Moreno Valtierra)

La Fiscalía General de Justicia del Estado mantiene bajo resguardo a 999 personas fallecidas, entre identificadas y no identificadas, mientras que 915 permanecen sin ser identificadas, informó el fiscal general Christian Paul Camacho Osnaya, quien destacó que la mayoría de estos cuerpos ya cuenta con un perfil genético para avanzar en su restitución a las familias.

El funcionario explicó que, de las 915 personas que actualmente permanecen sin identificar, solamente faltan 150 por obtener su perfil genético, por lo que la Fiscalía trabaja para completar este proceso mediante distintas técnicas de identificación humana.

Camacho Osnaya señaló que durante la actual administración se han identificado 880 cuerpos que anteriormente permanecían bajo resguardo en calidad de no identificados. Para ello, dijo, se ha fortalecido la Dirección General de Servicios Periciales y se han incorporado herramientas científicas para acelerar los procesos.

Explicó que cuando una persona fallecida ingresa sin identificar, se agotan distintas vías para establecer su identidad. Entre ellas se encuentra la dactiloscopía, cuyos registros son cotejados mediante el Sistema Institucional Multibiométrico, además de las búsquedas en los registros del Instituto Nacional Electoral.

Sin embargo, reconoció que el procedimiento más costoso es el análisis genético, por lo que la Fiscalía ha buscado apoyo de instituciones federales y organismos internacionales, entre ellos la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas y el Fondo de Población de las Naciones Unidas.

El fiscal recordó que durante años hubo cuerpos y restos óseos que permanecieron en instalaciones forenses sin contar siquiera con un perfil genético, situación que, dijo, dificultaba que pudieran ser relacionados con las familias que tenían a una persona desaparecida.

“Detrás de cada asunto, de cada carpeta, detrás de cada persona fallecida, realmente está una persona que merece toda la dignidad, sea con vida o sin vida”, sostuvo.

Como ejemplo del rezago que se ha logrado atender, mencionó el caso de un elemento de la Policía de Vialidad de apellido Solís, reportado como desaparecido en 2016 después de un hecho ocurrido en Calera. Ese mismo año había sido localizado un cuerpo en Pánuco, pero no fue identificado en ese momento.

Con apoyo de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas y del Instituto Nacional de Medicina Genómica, este año se logró obtener la identificación mediante análisis genético. La Fiscalía General de la República también corroboró el resultado debido a que la carpeta de investigación se encontraba federalizada.

El cuerpo ya fue restituido a su familia.

Sobre el rezago heredado de anteriores administraciones y la posibilidad de que hubiera existido negligencia, Camacho Osnaya dijo que esa determinación corresponde a las autoridades competentes, pero confirmó que existen investigaciones tanto penales como administrativas relacionadas con estos hechos.

“No vamos a ser omisos, no vamos a ser tapaderas de las personas”, dijo categórico.

El fiscal aseguró que uno de los cambios implementados por la actual administración es evitar que cuerpos sin identificar sean enviados directamente a un panteón forense sin haber agotado previamente los procesos científicos para establecer su identidad.

Aseguró que desde el inicio de la actual administración no se ha inhumado ningún cuerpo en el Panteón Forense y, por el contrario, incluso se han realizado exhumaciones para volver a procesar restos con las herramientas científicas disponibles; “no hemos enviado un solo cuerpo al Panteón Forense”, remachó.

Reconoció que todavía existen casos de larga data que permanecen en el Servicio Médico Forense, por lo que evitó asegurar que no volverán a presentarse situaciones de este tipo. No obstante, sostuvo que el objetivo de la Fiscalía es identificar y restituir a la totalidad de las personas que permanecen en calidad de no identificadas.

En este contexto, destacó que la nueva Ley en materia de Desaparición y Búsqueda de Personas para el Estado de Zacatecas contempla también el fortalecimiento de los procesos forenses.

Explicó que la Fiscalía ya cuenta con un laboratorio de identificación humana y que la intención es que esta estructura quede contemplada en la legislación para garantizar su permanencia y permitir que futuras administraciones continúen desarrollando técnicas y estrategias de identificación.

El laboratorio reúne distintas disciplinas y especialidades y, de acuerdo con el fiscal, será reforzado con recursos presupuestales destinados a la búsqueda de personas.

Camacho Osnaya añadió que la Fiscalía también cuenta con una Unidad de Análisis de Contexto y unidades para atender casos de larga data tanto en Fresnillo como en Zacatecas.

El funcionario insistió en que la identificación de una persona fallecida no representa únicamente un resultado pericial, sino la posibilidad de que una familia conozca finalmente qué ocurrió con uno de sus integrantes.

“Hay miles de personas que al día de hoy tienen esa esperanza de poder reencontrarse con su familia”, señaló.

Aunque la prioridad, dijo, continúa siendo localizar a las personas desaparecidas con vida, reconoció que en algunos casos el resultado será encontrar a la persona fallecida. En esas circunstancias, consideró, la identificación también permite a las familias avanzar en el cierre de un proceso que durante años permaneció en incertidumbre.