Con una Eucaristía Solemne de Acción de Gracias

La celebración estuvo marcada por el lema que ha acompañado su ministerio, “Para ti es mi música, Señor”, y por el reconocimiento a cinco décadas dedicadas al servicio de la Iglesia
Con una Eucaristía Solemne de Acción de Gracias en la Catedral Basílica de Zacatecas, monseñor Sigifredo Noriega Barceló conmemoró este 7 de octubre sus 50 años de vida sacerdotal, acompañado por integrantes de la comunidad católica.
La celebración estuvo marcada por el lema que ha acompañado su ministerio, “Para ti es mi música, Señor”, y por el reconocimiento a cinco décadas dedicadas al servicio de la Iglesia.
Noriega Barceló nació en Granados y comenzó su formación sacerdotal en el Seminario Pontificio de Montezuma, Nuevo México, Estados Unidos, donde cursó estudios de filosofía. En 1972 continuó su preparación teológica en el Seminario Diocesano de Tijuana.
Fue ordenado sacerdote el 7 de octubre de 1976, en su pueblo natal, para incorporarse al servicio pastoral de la diócesis de Ciudad Obregón.
Durante sus primeros años como sacerdote se desempeñó como promotor vocacional y director espiritual en el Seminario Diocesano de Ciudad Obregón. Posteriormente, en 1980, viajó a Roma, Italia, donde realizó estudios de especialización en teología moral y ética en la Academia Pontificia Alfonsiana, donde obtuvo la correspondiente licencia.
A su regreso a México continuó vinculado con la formación de seminaristas y el acompañamiento vocacional.
A lo largo de su trayectoria ocupó distintos cargos pastorales y académicos. Fue párroco, director espiritual, prefecto de estudios del Seminario Mayor de Ciudad Obregón y promotor diocesano de las vocaciones, además de formar parte del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores.
También fue asesor de la pastoral familiar y vicario general de la diócesis de Ciudad Obregón.
El 26 de enero de 2007, el papa Benedicto XVI lo nombró primer obispo de Ensenada, Baja California. Recibió la ordenación episcopal el 25 de abril de ese mismo año.
Cinco años después, el 2 de agosto de 2012, fue nombrado obispo de la diócesis de Zacatecas y tomó posesión el 2 de octubre de ese año.
Desde entonces encabeza la Iglesia católica en Zacatecas, donde su trabajo pastoral se ha enfocado, de acuerdo con la reseña presentada durante la celebración, en el acompañamiento de las comunidades, la formación de agentes de pastoral y la evangelización.
También se ha relacionado su ministerio con la atención de las familias, el impulso a las vocaciones sacerdotales y la vida consagrada, así como con acciones orientadas a la construcción de una sociedad más fraterna, justa y en paz.
A cinco décadas de su ordenación sacerdotal, la celebración en la Catedral de Zacatecas reunió a la comunidad católica para reconocer la trayectoria de quien desde hace 14 años está al frente de la diócesis zacatecana.
