Comparten sus Experiencias

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Durante el encuentro anual, Pedro Rodríguez de la Torre, director del CIJ en Zacatecas, señaló que las adicciones afectan tanto a quienes consumen sustancias como a sus familias, por lo que el tratamiento requiere acompañamiento profesional, compromiso personal y una red de apoyo

Pacientes, expacientes y familiares del Centro de Integración Juvenil (CIJ) de Zacatecas se reunieron para compartir sus experiencias durante los procesos de recuperación por consumo de sustancias y reconocer a quienes han mantenido su sobriedad a lo largo de los años.

Durante el encuentro anual, Pedro Rodríguez de la Torre, director del CIJ en Zacatecas, señaló que las adicciones afectan tanto a quienes consumen sustancias como a sus familias, por lo que el tratamiento requiere acompañamiento profesional, compromiso personal y una red de apoyo.

El director reconoció que hay pacientes que abandonan el proceso y no regresan a consulta, mientras que otros continúan trabajando en su recuperación con el respaldo de sus familiares y del personal de la institución.

“Se necesita un equipo y se necesita, sobre todo, un compromiso personal”, expresó al referirse al trabajo terapéutico que realizan con los pacientes.

En la reunión también participó Judith Guerrero López, presidenta del Patronato Estatal del CIJ, quien reconoció el esfuerzo de las personas que han decidido cambiar sus condiciones de vida y el de sus familias, que también enfrentan las consecuencias del consumo.

Guerrero López destacó que la recuperación implica reconocer situaciones dolorosas, tomar decisiones y establecer límites en las relaciones personales. También mencionó que los aprendizajes de estos procesos pueden relacionarse con otros problemas, como la violencia y las afectaciones a la salud mental.

Parte de la jornada estuvo dedicada a escuchar testimonios de integrantes de grupos de ayuda mutua. Jaime, integrante de Alcohólicos Anónimos, habló sobre el acompañamiento que realizan con jóvenes que enfrentan problemas de consumo y explicó que el trabajo no se limita a dejar de beber o consumir drogas, sino que también aborda aspectos emocionales y personales.

Rosa, integrante de un grupo de apoyo para familiares de personas con alcoholismo, compartió cómo el consumo en su familia afectó su vida y la de sus hijos. Relató que acudir a un grupo le permitió revisar sus propias actitudes, dejar de responsabilizar únicamente a su esposo por los problemas familiares y trabajar en la recuperación de sus vínculos.

La reunión anual permitió que pacientes, expacientes y familiares compartieran sus experiencias y reconocieran los avances alcanzados durante sus procesos, además de destacar el papel de los grupos de apoyo y del acompañamiento profesional.