
La autoexploración mamaria y las revisiones médicas periódicas son herramientas fundamentales para identificar cambios en los senos y favorecer la detección oportuna del cáncer de mama, por lo que especialistas y sobrevivientes llaman a las mujeres a perder el miedo y priorizar su salud.
Concepción Orenday, presidenta de la Asociación de Mujeres Zacatecanas contra el Cáncer (AMUZAC), destacó la importancia de realizar la autoexploración de manera constante. Recomendó a las mujeres que menstrúan hacerlo entre siete y diez días después de su periodo, mientras que quienes ya se encuentran en la menopausia pueden elegir un día al mes para revisarse.
Entre las señales de alerta se encuentran la aparición de bultos, endurecimiento de las mamas, cambios en la textura de la piel, hundimientos o secreciones por el pezón que no estén relacionadas con la lactancia. Ante cualquiera de estas alteraciones, es importante acudir con un profesional de la salud para una valoración.
Por su parte, Antonia Lozano, sobreviviente del cáncer, compartió un mensaje de prevención e invitó a las mujeres a realizarse los estudios médicos correspondientes a su edad y a no dejar pasar las revisiones por temor o desinformación.
La autoexploración permite conocer el aspecto y la textura habituales de las mamas, pero no sustituye la valoración clínica ni los estudios de detección recomendados según la edad y los antecedentes de cada persona.
Finalmente, las representantes hicieron un llamado a hablar abiertamente sobre el cáncer de mama, acompañar a las mujeres de la familia y dejar atrás la vergüenza, el miedo y el qué dirán, pues atender la salud a tiempo puede hacer la diferencia.
