Análisis

La mayoría que coordina el diputado definirá qué gastos conserva y cuáles modifica. Antes de anticipar insuficiencia para salud, campo y universidades, debe explicar qué prioridades está dispuesta a cambiar.

Por Redacción

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Ricardo Monreal (Foto: Cuartoscuro)

Ricardo Monreal advierte que el presupuesto de 2027 no alcanzará para atender todas las demandas del país. Su declaración deja pendiente una explicación: qué hará la mayoría de Morena para modificar el reparto.

El 19 de octubre, el coordinador parlamentario reconoció las necesidades del campo, la salud y las universidades. También admitió que cualquier ampliación requeriría reducir recursos de otro rubro. Cuando le preguntaron por posibles recortes al Tren Maya y Dos Bocas, respondió que todavía debían revisarlo.

La decisión pasa por la Cámara de Diputados, facultada constitucionalmente para examinar, modificar y aprobar el proyecto enviado por el Ejecutivo. Monreal encabeza la negociación de la bancada mayoritaria. Morena tendrá que responder por los cambios que impulse y por las asignaciones que decida conservar.

La ley permite compensar aumentos con reducciones en otras partidas. Ahí está la discusión que falta: cuánto puede reasignarse, de dónde saldría y qué necesidades atendería. Advertir que los recursos son limitados obliga a justificar con mayor rigor cada prioridad.

El Tren Maya ofrece un caso concreto. Sus estados financieros de enero a junio de 2026 reportan 237.4 millones de pesos por venta de bienes y prestación de servicios, frente a 3,599.5 millones en gastos de funcionamiento. También registran 2,293.9 millones en transferencias, asignaciones y subsidios. Esa diferencia exige evaluar el apoyo público y sus resultados frente a otras necesidades presupuestales. Los beneficios sociales de una obra deben acreditarse, especialmente cuando compite por recursos con hospitales y universidades.

La deuda estrecha todavía más el margen. El saldo amplio pasó de aproximadamente 10.55 billones de pesos al cierre de 2018 a una proyección de 21.7 billones para 2027: más del doble en pesos corrientes. Descontando la inflación, el CIEP calcula un crecimiento de 37.3%; como proporción del PIB, aumentaría de 43.6% a 55%.

Para 2027 se prevén cerca de 1.575 billones de pesos de costo financiero, destinados a intereses, comisiones y otros gastos asociados a la deuda. Equivaldrían a 4% del PIB, por encima del déficit amplio proyectado de 3.9%. Los compromisos acumulados absorben recursos que también hacen falta para financiar servicios e inversión.

Monreal tiene razón al señalar que el presupuesto no puede satisfacer todas las solicitudes. Precisamente por eso debe presentar alternativas y defenderlas con su bancada. El límite financiero vuelve más importante la decisión política; no la elimina.

Cuando llegue la votación, Morena habrá elegido qué conservar, qué reducir y qué necesidades dejar pendientes. Después tendrá que explicar esas decisiones.

El presupuesto no alcanza para todo. La responsabilidad de quienes lo aprueban sí alcanza para todo lo que decidan.