“Nadie se Salva de la Inseguridad que hay en el Mineral”
Por Margarito Juárez González

Unidad Académica de Medicina Humana de la UAZ, campus Fresnillo
Fresnillo, Zac. – Delincuentes intentaron robarse un equipo de refrigeración del cuarto frío de las instalaciones de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), de la Unidad Académica de Medicina Humana.
Ayer por la mañana fue cuando se dieron cuenta del hurto los docentes que iban llegando, pues notaron que faltaban varias herramientas y aluminio, éste último cubría el equipo que tiene un costo de 70 mil pesos, además se llevaron cuatro ventiladores que daban hacia el cuarto frío que se tiene para laboratorio.
En las inmediaciones del edificio no hay protección, por lo que es muy fácil ingresar, además no cuentan con vigilancia permanente por parte de ninguna de las tres corporaciones policiacas de los tres órdenes de gobierno.
Uno de los docentes dijo que observó que se habían llevado varios artículos de valor, por lo que avisó a sus superiores.
Actualmente no hay vigilancia de la Policía Municipal a pesar que el Campus está en zona despoblada y cercana a la Universidad Autónoma de Durango (UAD).
Hay un cuarto en donde se deja herramienta y adentro hay cerca de 20 bultos de cemento que no se llevaron los amantes de lo ajeno, esto porque ya estaban duros, el cemento quedó de obras que están pendientes de realizarse porque el gobierno municipal se comprometió hace años con un subsidio por un millón de pesos y no se ha canalizado a la UAZ.
Uno de los trabajadores de construcción informó que no se llevaron el equipo moderno porque no supieron con desarmar los motores para el cuarto frío.
Se dio a conocer que de acuerdo con las primeras investigaciones que en la noche había un vigilante, el cual al notar que llegaron varios hombres desconocidos, se retiró del lugar por su propia seguridad, lo que facilitó a los ladrones el robo de varios artículos de valor.
Ayer por la mañana algunos docentes taparon los motores con madera, esto con la finalidad de que si regresar para llevárselos no les sea tan fácil a los delincuentes, pues por las noches nadie se quiere quedar a resguardar la institución.
