La Crisis Financiera ya Empezó: Pedro Martínez
Por Cristo González

Pedro Martínez Arteaga, dirigente del Sindicato de Personal Académico de la Universidad Autónoma de Zacatecas (SPAUAZ): “Los trabajadores de la institución no tienen que ser los responsables del pago del castigo del gobierno federal hacia rectores por malas administraciones y planeaciones” (Foto Rocío Castro Alvarado)
Pedro Martínez Arteaga, dirigente del Sindicato de Personal Académico de la Universidad Autónoma de Zacatecas (SPAUAZ) expuso que en las universidades públicas “los trabajadores de la institución no tienen que ser los responsables del pago del castigo del gobierno federal hacia rectores por malas administraciones y planeaciones”.
Consideró que los malos manejos en las universidades ponen en tela de juicio a muchos sindicatos pese a que “no se le puede hablar a un profesor de pillo ni de ladrón, porque de acuerdo a la ley, hay gente que tiene que ser responsable de sus actos, pero que eso no limite para que no nos paguen nuestro salario, ni mucho menos con despidos de la gente vulnerable, eso va a ser de aquí (septiembre) a febrero (2017) un enfrentamiento con respeto pero con exigencias”.
Además en el marco del primer informe de actividades de Antonio Guzmán Fernández, rector de la UAZ, Martínez Arteaga condenó el despido de 18 personas, que en caso de haber ido al tribunal, según el líder sindical les hubiera ido mal aunque el sindicato los defendiera.
Respecto a los adeudos que la administración central tiene con la base gremial, el entrevistado aseveró que se les deben más de 50 millones de pesos, por lo que no tienen ni para la papelería en las oficinas sindicales, y todo sale con las cuotas de los profesores.
“La crisis ya empezó, porque en noviembre se pagan las primas de antigüedad más costosas de todo el año”, aseguró Martínez Arteaga tras afirmar que además la Rectoría les adeuda la prima de antigüedad de julio, en tanto tendrá que erogar más de 150 millones de pesos por estos compromisos contractuales.
También condenó que Antonio Guzmán recibió una universidad llena de corrupción con exceso de gente que entraron con ex rectores sin un techo financiero para ello “por tres cuatrienios corruptos”.
