Las Cárceles, Universidades del Crimen
* “En un Penal Estatal se Realizan Hasta 43 mil Llamadas de Extorsión en una Semana”
Por Cristo González

Ismael Camberos Hernández, secretario de Seguridad Pública estatal (Foto: Rocío Castro Alvarado)
El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) envió un informe al Senado de la República en el que se dio a conocer que durante 2017 se realizaron 3.7 millones de llamadas desde teléfonos móviles y casetas fijas desde los penales del país, ligadas a delitos como secuestro y extorsión.
Al respecto, Ismael Camberos Hernández, secretario de Seguridad Pública estatal aseguró que en los centros penitenciarios de la entidad revisan las celdas dos o tres veces mensuales para despojar a los internos de equipos celulares que se presume, son utilizados para extorsionar.
“Hemos encontrado teléfonos celulares. Tenemos en el penal de Cieneguillas aparatos inhibidores de señal telefónica, lo cual nos permite contrarrestar esta actividad delincuencial”, manifestó.
Agregó que en cada revisión encuentran entre dos o cinco aparatos con lo que los reclusos tienen contacto al exterior, e insistió que para evitar que desde el interior de los penales se realicen llamadas de extorsión es que mediante los 19 inhibidores de señal que están instalados en el Centro de Reinserción Social de Cieneguillas cubre todas las áreas.
Sin embargo aseguró que los internos buscan áreas donde hay baja potencia de estos aparatos para aprovechar y utilizarlos para comunicarse al exterior, burlando las estrategias de seguridad de los reclusorios para hacer de las suyas.
Según la investigación del IFT, son inútiles los aparatos instalados en los penales, los cuales tienen como objetivo bloquear la señal de teléfonos móviles al asegurar que en tan sólo una semana, en un penal estatal se realizan hasta 43 mil llamadas de extorsión utilizando 90 equipos, mientras que en las federales se realizan hasta 19 mil con el mismo número de equipos.
Por eso, la recomendación para las autoridades penitenciarias es diseñar programas que reduzcan al máximo la introducción de equipos a los reclusorios y que adecuen los equipos bloqueadores de acuerdo a las especificaciones técnicas.
