Al Menos 27 % de Niños Zacatecanos Padece Obesidad

Por Cristo González

Las autoridades educativas reconocen que no se ha podido erradicar esta venta, lo que incrementa el número de casos de niños y jóvenes con obesidad, sobrepeso o desnutrición, pero poco o nada les importa (Foto Cristo González)

Las autoridades educativas reconocen que no se ha podido erradicar esta venta, lo que incrementa el número de casos de niños y jóvenes con obesidad, sobrepeso o desnutrición, pero poco o nada les importa (Foto: Cristo González)

A las afueras de las instituciones educativas de nivel básico continúa la venta sin control de comida chatarra a la que fácilmente tienen acceso los menores de edad que al salir de la escuela, consumen productos nada nutritivos y sí muy peligrosos para su salud.

Las autoridades educativas reconocen que no se ha podido erradicar esta venta, lo que incrementa el número de casos de niños y jóvenes con obesidad, sobrepeso o desnutrición, pero poco o nada les importa.

Según datos de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ) en 2017, el indicador de este padecimiento corresponde a que 27 por ciento de la población infantil sufre de obesidad, así como 34 por ciento de los adolescentes de la entidad.

En algunas instituciones se ofertan alimentos sanos e higiénicos en las cooperativas escolares, sin embargo hay casos en los que al interior de las escuelas también les ofertan golosinas dañinas para su salud.

Desde 2010, autoridades federales prohibieron la venta de refrescos, frituras, comida grasosa y rápida al interior de 220 mil escuelas públicas y privadas, pero estas nocivas costumbre no se han podido erradicar, por la complicidad de las autoridades escolares.

Lo que también se ha salido de las manos de la autoridad educativa son las personas que se instalan a las afueras de las instituciones para ofertar productos chatarra, debido a que, según dicen, ellos no están facultados para desalojar a los vendedores que están afuera de los planteles, al ser esto una tarea exclusiva de los ayuntamientos.

Por ello es que se requiere coordinación entre representantes de la Secretaría de Educación local (Seduzac) con las presidencias municipales para que vean la manera de erradicar la venta de estos productos en las cercanías de las instituciones.

En reiteradas ocasiones, quienes llevan las riendas de esta dependencia estatal se han lavado las manos por esta situación, tal es el caso de José Manuel Maldonado Romero, subsecretario de Educación Básica y Normal, quien ha declarado que los padres de familia deben fomentar y motivar mejores hábitos alimenticios en sus hijos para que eviten el consumo de las golosinas que se ofertan en los alrededores.

O sea, es responsabilidad directa y exclusiva de los padres de familia, no de los maestros.

Aunado a las fallas en la prohibición a vendedores de comida chatarra, se suma el fracaso de la estrategia nacional contra la obesidad que desde la SSZ abona para el combate a este padecimiento.