“Salimos, sin la Certeza de Regresar Vivos a Casa”
Por Cristo González

“Recordamos a Cinthia, y a todas esas mujeres que no han tenido justicia, a todas esas familias que no descansan por el dolor”
Un año ha pasado después de la cobarde violación y asesinato de la joven Cinthia Nayeli, quien fue violada y arrojada a un canal de aguas negras en Guadalupe, sin embargo, no se ha hecho justicia en este caso que cimbró los cimientos de la sociedad zacatecana.
“Hace un año apagaron la voz de una chica que tenía sueños, esperanzas, juventud y ganas de vivir, arrancaron su vida en un instante, y destruyeron a todos los que la rodeaban. Recordamos a Cinthia, y a todas esas mujeres que no han tenido justicia, a todas esas familias que no descansan por el dolor”, fue parte de la protesta de ex compañeras de la joven que fue asesinada cuando tenía apenas 16 años de edad, la estudiante de secundaria de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).
Por ello fue que ex compañeras de la preparatoriana alzaron nuevamente la voz, mismas que forman parte del Colectivo Hijas Marie Curie para exigir a las autoridades estatales y de los municipios de Guadalupe y Zacatecas seguridad para salir a estudiar con libertad, seguridad en el transporte público.
Recordaron que entre las peticiones que hicieron tanto al gobierno estatal como a la administración central de la UAZ, fueron archivadas sin tomarlas en cuenta.
Hace un año exigieron que el servicio del transporte público CEBUAZ concluya hasta Un año ha pasado después de la cobarde violación y asesinato de la joven Cinthia Nayeli, quien fue violada y arrojada a un canal de aguas negras en Guadalupe (Fotos Cristo González) las 21 horas en el Campus UAZ Siglo XXI, que la entidad sea segura para las mujeres, entre otra serie de peticiones, que quedaron incumplidas.
Sin embargo, al sentirse ignoradas, consideraron que el gobierno sigue siendo comparsa para que ocurran estos delitos que afectan a los zacatecanos.
“En el estado, los asesinatos son cosa de todos los días, las investigaciones no llegan a ningún lado, y la justicia no la conocemos”, reprocharon al manifestar que se negaron a acudir a una reunión con el fiscal Francisco Murillo Ruiseco, debido a que nunca la solicitaron.
De la Rectoría, tampoco recibieron respuestas, aunque, aseguraron que luego de alzar la voz, colocaron luminarias a las afueras del edificio del la Preparatoria 1, cámaras de video vigilancia en la entrada al campus y casetas de vigilancia, pero hasta ahí: desde entonces el rector ha callado.
Las estudiantes lamentaron que a un año del despiadado asesinato, no se sabe nada, no hay culpables, justicia, protección ni seguridad, porque no se garantiza que otras personas puedan ser víctimas, ante lo cual sienten temor cuando salen de su casa a oscuras para trasladarse a sus planteles educativos: “Salimos, pero no tenemos la certeza de regresar vivimos a nuestro hogar”.
