Por Margarito Juárez González

La ambulancia del Cuerpo de Bomberos
Fresnillo, Zac.- Balean a una mujer y a una menor de edad en la comunidad de Altamira, el agresor tenía el rostro cubierto y les disparó cuando iban a bordo de un vehículo. La mujer está muy grave: ella y su hija son atendidas en el Hospital General por los balazos que recibieron.
En las primeras investigaciones sobre lo ocurrido se sabe que las afectadas estaba en la casa de una amiga en la citada comunidad ubicada a 25 kilómetros de distancia de la ciudad de Fresnillo, en la zona Norte-Oriente.
Marcelina de 52 años, salió en compañía de una amiga Yesica y su hija a comprar unos tamales en el mismo poblado: nunca se imaginó que las iban agredir a balazos.
Según datos de quienes observaron el cobarde atentado, eran alrededor de las 18:40 horas del domingo, y Marcelina manejan su automóvil, pero de pronto un sujeto con el rostro cubierto que iba en otro vehículo se le acercó y les disparó con una pistola.
Los sicarios huyeron del lugar y nadie quiso dar mayores datos por temor a represalias: en Fresnillo predomina el miedo, el temor, el pavor al narco y a la policía.
Yésica, que resultó ilesa del ataque a balazos, se puso al frente del volante y regresó a su a su casa en donde abordaron otro vehículo y las trasladaron al Hospital General, dando aviso de lo ocurrido 911.
De inmediato una ambulancia del cuerpo de bomberos y protección civil, se dirigió a la carretera federal 45 y a la altura del entronque “Las Palmas” auxiliaron a las víctimas.
Marcelina está grave. Servicios Periciales de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), acudió al lugar de la cobarde agresión a balazos para recabar el mayor número de pruebas, la fiscalización de los cartuchos y posteriormente la inspección del auto en que fueron agredidas.
Elementos de la Fiscalía acudieron al Hospital General, pero no pudieron hablar con Marcelina que está en terapia intensiva con varios balazos en su cuerpo y la menor de edad con dos tiros.
Como en todos los casos, la policia ministerial, estatal, municipal y soldados realizaron un operativo de búsqueda de los criminales, pero no hallaron nada. Sólo jugaron unas horas al Tío Lolo.
